En su esfuerzo por ofrecer al usuario lo que realmente le interesa, Google realiza continuas actualizaciones de su algoritmo, lo que supone que los resultados de búsqueda en relación a una consulta determinada no siempre son los mismos. Los robots del buscador comprueban cientos de factores para determinar qué sitio web debe aparecer antes en los resultados de búsqueda. En ciertas ocasiones detectan signos que hacen que algunas webs sean penalizadas. En este caso, Penguin es su nuevo robot anti-spam.
La penalización de un sitio web por parte de Google hace que descienda posiciones en los resultados de búsqueda para las consultas de los usuarios y en los casos más graves que sea desindexado, es decir, que no sea tenido en cuenta por el buscador.
Si la web de tu empresa ha sufrido un descenso repentino del tráfico procedente de Google es muy probable que por alguna razón los robots del buscador hayan determinado que incumple alguna de sus directrices y por tanto debía ser penalizada. Existen diferentes formas para comprobar que realmente se trata de un “castigo” de Google.
El primer lugar donde acudir es la Herramienta para Webmasters que la empresa de Mountain View ofrece de forma gratuita. Si lo has configurado correctamente con anterioridad, al acceder al servicio podrás comprobar si hay alguna alerta sobre tu web, errores de rastreo o indicaciones sobre posible software malintencionado en el servidor.
Otras formas sencillas de comprobar si todo está correcto es utilizando directamente el buscador para saber si tu web ha sido desindexada o ha caído en los resultados de búsqueda:
- Realiza búsquedas con el dominio de la web y comprueba en qué posición aparece en los resultados.
- Utiliza palabras clave muy relevantes para tu sitio web y analiza si aparece entre los primeros 20 resultados o no.
- Realiza un búsqueda directamente con site -dirección de tu web-: Si no hay ningún resultado a esa consulta, tu sitio ha sido desindexado por Google.
Si tras realizar estos pasos compruebas que la web de tu empresa ha sido penalizada o eliminada del índice de búsqueda, puedes usar el formulario de reconsideración que Google pone a disposición de los administradores de sitios. Sin embargo, lo más recomendable es que intentes analizar cuál puede haber sido la causa -por ejemplo, la velocidad de carga- y ponerle remedio lo antes posible.





