Una imagen vale más que mil palabras y, en Internet, los vídeos están demostrando ser una de las principales armas con las que podemos contar para promocionar nuestro negocio. No obstante, debemos tener en cuenta que los internautas están expuestos a una gran cantidad de información y sólo son receptivos ante aquellos contenidos que van más allá del típico spot televisivo.
Cuando nos planteamos hacer un vídeo promocional de nuestro negocio, una de las primeras barreras que nos encontramos es el presupuesto para realizarlo. Contratar los servicios de una empresa audiovisual para que elabore nuestro vídeo puede estar lejos del alcance de la mayoría de las pequeñas empresas; pero la falta de recursos económicos no es excusa para no sacar provecho de las posibilidades del vídeo marketing.
En cuanto al equipo audiovisual disponible, no es necesario contar con videocámaras profesionales para obtener un resultado aceptable. La mayoría de las cámaras de fotos digitales y muchos de los teléfonos de nueva generación son capaces de grabar vídeos con una calidad más que suficiente para que nuestro trabajo se pueda reproducir en Internet. Incluso muchos de estos dispositivos tienen entre sus características el grabar en HD. De esta manera, podremos realizar la grabación nosotros mismos sin necesidad de realizar un gran desembolso.
Una vez resuelto el tema técnico, tan sólo debemos darle forma a la idea que tenemos en mente para promocionar nuestro negocio. Usar nuestras propias instalaciones, contar con testimonios reales de trabajadores o clientes satisfechos y mostrar de forma cercana nuestro día a día nos ahorrará un buen dinero. Además el resultado final tendrá un toque más personal y cercano que si elegimos decorados artificiales.
Otra de las opciones que no supone un gran coste monetario es elaborar pequeños vídeos con instrucciones, consejos o tutoriales sobre cada uno de nuestro productos para que nuestros posibles clientes puedan comprobar por si mismos las ventajas de uso de cada uno de ellos.
Cuando tengamos grabado todo el material y con nuestro ordenador habitual, tan sólo tenemos que usar alguno de los programas gratuitos de edición de vídeo para realizar el montaje. Para finalizar, es recomendable elegir un fondo musical acorde con el contenido de nuestra grabación y que proporcione el ritmo deseado al mismo. Para evitar problemas con los derechos de autor, lo mejor es usar piezas musicales con licencia Creative Commons. Puedes encontrar una amplia variedad de ellas en portales como Jamendo.
Por último, sólo tenemos que subir nuestro vídeo promocional a servicios online como Youtube o Vimeo, difundirlo entre nuestros contactos y empezar el trabajo de distribución del contenido.
¿Quien sabe si tu vídeo será el nuevo éxito mundial?


